Del Valle Lojano es una firma quiteña que produce y comercializa humitas, quimbolitos y tamales. Desde el 2006, esta compañía envía sus productos a distribuidores en Madrid (España) y Nueva York (EE.UU.). Sin embargo, hasta inicios de este año se comercializaban bajo la marca Mama Tere.
La Gerenta Del Valle Lojano, Patricia Gómez, indica que cuando comenzó a exportar (hace cinco años) su interés era vender sin importarle que quienes adquirían sus productos en esos países, lo comercialicen con otra marca. Mientras exportaba las humitas, quimbolitos y tamales, en Ecuador vendía esos alimentos tradicionales con la marca Del Valle Lojano.
En el 2010, con su marca posicionada en el mercado local, Gómez se propuso hacer lo mismo en los países adonde exporta. Destinó USD 3 000 y viajó a las oficinas comerciales del Gobierno nacional en Madrid y Nueva York (NY). Allí se reunió con la misión comercial del país para enviar sus productos con su marca.
De esa reunión se acuerda el cónsul de Ecuador en NY, Jorge López. Indica que los productos Del Valle Lojano son de calidad y tienen el certificado Buenas Prácticas de Manufactura, lo que permitió su ingreso a ese mercado. Gómez aprovechó esa visita para desarrollar una estrategia que permita abastecer con sus productos a más migrantes ecuatorianos.
Para el titular del sector Alimenticio de la Cámara de la Pequeña y Mediana Empresa de Pichincha (Capeipi), Alberto Pérez, esta estrategia apunta “al ‘mercado de la nostalgia’ y es efectivo”, porque el consumidor desea el producto de su tierra y paga por él. Añade que Del Valle Lojano es socia de la Capeipi desde el 2004 y ha participado activamente en el gremio.
Tras su viaje a EE.UU. y España, Gómez empezó con la producción de mote cocido. También elaboró humitas, quimbolitos y tamales de 28 gramos (una décima parte del tamaño normal), para que los clientes degustaran porciones pequeñas. La empresaria invirtió USD 5 000 para obtener los registros sanitarios.
Claudia Bejarano tiene un minimercado en Getafe (España) y desde septiembre pasado comercializa los productos de Del Valle Lojano. Señala que las humitas y el mote son los productos estrella. Quienes más compran son los ecuatorianos, colombianos, peruanos y venezolanos. “Es la marca con mayor rotación”.
A finales del 2010, Gómez invirtió unos USD 50 000 en una máquina para envolver el café lojano molido en fundas (tipo té). El objetivo es complementar la oferta, para que el café se deguste con humitas y quimbolitos. Para esta emprendedora, la estrategia, más allá de las inversiones y tocar puertas en otros países, es mantener la calidad en el producto. “Conservo los ingredientes de la receta original y la preparación se realiza de forma artesanal”. Esto se refleja en el crecimiento de la firma.
Karla Palacios es una quiteña que vive en Madrid. Consume, desde octubre, las humitas y quimbolitos Del Valle Lojano. Aunque hay otras marcas de estos productos, ella se inclinó por esta firma, porque la conoce desde que vivía en Quito.
Las tácticas
La inversión. Del Valle Lojano ha invertido, desde el 2010, unos USD 60 000 en la diversificación de la oferta y en visitas a otros países para exportar con su marca.
Las presentaciones. Las humitas, quimbolitos y tamales pesan 300 g El mote precocido se oferta en empaques de 500 gramos.
La facturación. Las ventas mensuales bordean los USD 23 000. El 25% proviene de la exportación.