Toda crisis es una oportunidad. Esa premisa, permanece en la mente de los esposos David Sigüencia y Patricia Gómez. En 2004, cuando estaban en el desempleo, sin posibilidad de cancelar una deuda con el banco que amenazaba su patrimonio, aplicaron sus conocimientos universitarios para estructurar un negocio que les abrió las puertas en España, en abril del año anterior.

La idea de elaborar humitas con sabor lojano vino de Franco Gómez, padre de Patricia y dueño de un restaurante en Catamayo. El capital inicial de la pareja fue un quintal de choclos con el que se prepararon muestras para degustación. Su estrategia de lanzamiento no apuntó a la venta minoritaria de su producto sino a lo masivo, las cafeterías.

Desde el principio, cada entrega de las humitas estuvo acompañada de tarjetas de presentación con el icono, un choclo con una gran sonrisa, que hasta ahora mantiene como símbolo de su empresa denominada “Humitas y tamales del valle lojano”. A cuatro días de su recorrido entre varios de los clientes potenciales, delicatessen La Suiza hizo un pedido de 40 humitas; en menos de dos semanas, requirió 220 unidades por lo que vino el reto de la producción a gran escala.

“Desempolvamos libros para armar un proyecto que se presentó al mismo banco con el que habíamos tenido problemas de deudas”, recuerda Sigüencia, ex oficial de la Fuerza Aérea Ecuatoriana quien actualmente es piloto de LAN Ecuador. Con un préstamo de 6.000 dólares, compraron cocinas y molinos industriales que facilitaron la elaboración de 34.000 humitas, 12.000 tamales y 15.000 quimbolitos hasta fines de 2004.

“Humitas y tamales del valle lojano” tiene un crecimiento anual de alrededor del 120 por ciento; el año anterior, por ejemplo, se vendieron 200.000 humitas y en 2006 el negocio logró la cobertura nacional.

De Catamayo con amor

De Loja, específicamente del Valle de Catamayo, son las recetas de las humitas, los quimbolitos y los tamales producidos por David y Patricia que se comercializan en un hotel, dos cafeterías y dos delicatessen de Quito. A través de la Corporación La Favorita, esos productos llegan a consumidores de 37 ciudades del país.

Pero, el ingreso a Supermaxi no fue fácil. Hubo varios intentos antes de que se convirtieran en uno de los 1.100 proveedores de esa Corporación, los segundos en ventas entre cuatro marcas productoras de humitas.

A un año y medio de producción iniciaron exportaciones. En la planificación inicial estuvo Estados Unidos, sin embargo, el contacto con un importador de productos tradicionales les dio luz verde para vender humitas y quimbolitos en España bajo la marca “Alegría de mi tierra”. Esos productos están en las perchas de la cadena Carrefour.

El año anterior, los Sigüencia Gómez obtuvieron el certificado por buenas prácticas de manufactura; este año, quieren ser los primeros productores de humitas con certificación ISO.

Son proveedores de Corporación Favorita y el año anterior obtuvieron una certificación por buenas prácticas de manufactura. Su meta es convertirse en los primeros productores de humitas con certificación ISO de calidad.

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